Skip to main content

ActionAid's solidarity statement with the people of Cuba

- ENGLISH -

ActionAid International stands in solidarity with the people of Cuba as they confront a severe fuel crisis triggered by threats from the United States Government to impose sanctions on any country supplying oil to the island.

Acute energy shortages are disrupting essential services and daily life. Schools, hospitals, and community facilities are struggling to function amid prolonged power outages. These conditions are not abstract statistics, they are the lived realities of Cuban families, workers, students, and older people.

For more than six decades, Cuba has endured an economic embargo intended to isolate and destabilise the nation. The renewed restrictions on oil exports to Cuba, including threats of punitive tariffs against countries that supply fuel, amount to a humanitarian assault that is constricting the lifelines of the Cuban people.

ActionAid calls on the international community to ensure that the United States reverses the oil export ban, ends the economic blockade, and engages in constructive dialogue rooted in respect for sovereignty, human welfare, and international law.

ActionAid rejects any attempt to weaponise economic policy to inflict humanitarian harm or coerce political change. The history of U.S.–Cuba relations is marked by economic warfare, where pressure on the population has been exerted through control of essential resources.

ActionAid calls upon the media and civil society across the world to reach out to citizens about the consequences of such actions in order to mobilise people, and urging all stakeholders to take immediate, coordinated steps to advocate for meaningful change

ActionAid also urges the United Nations Security Council to convene urgently to address the situation and take immediate steps to uphold the UN Charter.

 - SPANISH -

ActionAid International se solidariza con el pueblo de Cuba mientras enfrenta una grave crisis de combustible desencadenada por las amenazas del Gobierno de los Estados Unidos de imponer sanciones a cualquier país que suministre petróleo a la isla.

Las agudas carencias de energía están perturbando los servicios esenciales y la vida cotidiana. Escuelas, hospitales y centros comunitarios están luchando por funcionar en medio de prolongados cortes de electricidad. Estas condiciones no son cifras abstractas: son realidades vividas por familias, trabajadores, estudiantes y personas mayores en Cuba.

Durante más de seis décadas, Cuba ha soportado un embargo económico destinado a aislar y desestabilizar a la nación. Las nuevas restricciones a las exportaciones de petróleo hacia Cuba —incluidas las amenazas de aranceles punitivos contra los países que suministren combustible— constituyen un ataque humanitario que está estrangulando los medios de vida del pueblo cubano.

ActionAid hace un llamado a la comunidad internacional para que garantice que los Estados Unidos reviertan la prohibición de exportación de petróleo, pongan fin al bloqueo económico y se involucren en un diálogo constructivo basado en el respeto a la soberanía, el bienestar humano y el derecho internacional.

ActionAid rechaza cualquier intento de utilizar la política económica como arma para infligir daño humanitario o coaccionar un cambio político. La historia de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba está marcada por una guerra económica en la que se ha ejercido presión sobre la población mediante el control de recursos esenciales.

Actionaid hace un llamamiento a los medios de comunicación y a la sociedad civil de todo el mundo para que informen a los ciudadanos sobre las consecuencias de dichas acciones a fin de movilizar a la gente, e insta a todas las partes interesadas a adoptar medidas inmediatas y coordinadas para abogar por un cambio significativo.

ActionAid también insta al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a convocar con urgencia para abordar la situación y tomar medidas inmediatas que garanticen el cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas.